Reseña Histórica Bolivia es uno de los países con mayor diversidad cultural, histórica y natural del mundo. Su identidad nacional se ha forjado a partir del legado de las civilizaciones precolombinas como Tiwanaku, los señoríos aymaras, las culturas amazónicas, chaqueñas y de los valles, así como la influencia del Tawantinsuyu incaico; del extraordinario aporte artístico, arquitectónico y religioso del período colonial; y del proceso de construcción republicana, que consolidó expresiones culturales, folklóricas y gastronómicas propias en las distintas regiones del país. Este vasto patrimonio histórico dio origen a manifestaciones culturales de reconocimiento internacional, entre ellas el Carnaval de Oruro, las Misiones Jesuíticas de Moxos y Chiquitos, las Alasitas, la Ichapekene Piesta y numerosas expresiones musicales, dancísticas, artesanales y culinarias que constituyen parte esencial de la identidad boliviana y un activo estratégico para el desarrollo del turismo sostenible. La Constitución Política del Estado de 2009 consolidó el reconocimiento de la diversidad cultural como fundamento del Estado Plurinacional y estableció la obligación estatal de proteger, preservar, investigar, promover y difundir el patrimonio cultural material e inmaterial de Bolivia, así como de fomentar el desarrollo del turismo. No obstante, durante los años posteriores, la gestión pública en estas áreas priorizó principalmente una visión ideológica centrada en una construcción personalista del Estado Plurinacional y en la reivindicación meramente simbólica de determinados sectores sociales, mientras que la proyección internacional integral de la cultura boliviana, el fortalecimiento de la marca país y la inserción estratégica del turismo en los mercados internacionales tuvieron un desarrollo limitado. El Gobierno del Presidente Rodrigo Paz Pereira, considerando el deterioro económico heredado de las políticas implementadas durante las administraciones anteriores estimó necesaria una profunda reorganización institucional orientada a recuperar la confianza, fortalecer la economía, atraer inversiones y reposicionar internacionalmente a Bolivia. Con su posesión, en noviembre de 2025, se inició una nueva etapa de modernización del Órgano Ejecutivo basada en criterios de eficiencia institucional, racionalización administrativa y desarrollo sostenible. Bajo la visión estratégica “Bolivia en el Mundo y el Mundo en Bolivia”, el nuevo Gobierno asumió como prioridad proyectar al país como un destino turístico, cultural y gastronómico de excelencia, promoviendo la diplomacia cultural, la cooperación internacional, la atracción de inversiones, el intercambio de conocimientos y el fortalecimiento de la marca país mediante la puesta en valor del patrimonio nacional. En este contexto fue creado el Ministerio de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía como la entidad rectora encargada de formular, coordinar, ejecutar y evaluar las políticas públicas destinadas a la promoción del turismo sostenible; la preservación y defensa del patrimonio cultural material e inmaterial; el fortalecimiento del folklore como expresión de la identidad nacional; la valorización de la gastronomía boliviana como patrimonio vivo; y el impulso de las industrias culturales y creativas. Asimismo, el Ministerio orienta sus acciones al desarrollo de la economía naranja, al fortalecimiento del emprendimiento turístico y cultural, al posicionamiento de la marca país, a la generación de empleo y al fortalecimiento de la presencia internacional de Bolivia mediante la articulación del turismo, la cultura, el folklore y la gastronomía como motores del desarrollo económico sostenible. Marco Legal La creación del Ministerio de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía forma parte del proceso de reorganización del Órgano Ejecutivo. Mediante Decreto Presidencial N° 5486, de 9 de noviembre de 2025, se designó a la Ministra sin Cartera encargada de Turismo y Gastronomía, estableciendo las primeras atribuciones orientadas a la formulación de políticas públicas para el desarrollo del turismo sostenible, la gastronomía nacional, la promoción del patrimonio culinario y el fortalecimiento de la imagen internacional de Bolivia como destino turístico y gastronómico. Posteriormente, mediante Decreto Supremo N° 5488, de 16 de noviembre de 2025, se modificó la estructura organizacional del Órgano Ejecutivo establecida por el Decreto Supremo N° 4857 incorporándose el Ministerio de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía como nueva Cartera de Estado. La norma estableció su estructura jerárquica, conformada por el Viceministerio de Fomento al Turismo Sostenible, el Viceministerio de Culturas y Folklore y el Viceministerio de Gastronomía, definiendo además las atribuciones de la Ministra(o) de Estado en materia de turismo sostenible, patrimonio cultural, culturas, folklore, gastronomía y promoción internacional del país. El accionar del Ministerio se sustenta, asimismo, en la Constitución Política del Estado, particularmente en las disposiciones referidas a la protección y promoción del patrimonio cultural, la diversidad cultural y el desarrollo integral; en la Ley N° 292, Ley General de Turismo “Bolivia Te Espera”; en la normativa nacional relativa a la protección del patrimonio cultural material e inmaterial; y en las demás disposiciones legales que regulan las industrias culturales y creativas, el folklore, la gastronomía y el desarrollo turístico sostenible. En el marco de estas disposiciones, el Ministerio de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía ejerce la rectoría de las políticas públicas destinadas a fortalecer el turismo sostenible, preservar y difundir el patrimonio cultural boliviano, promover el folklore como expresión de la identidad nacional, impulsar la gastronomía boliviana como patrimonio vivo, fomentar el desarrollo de la economía naranja, incentivar el talento de las bolivianas y los bolivianos y consolidar la estrategia gubernamental “Bolivia en el Mundo y el Mundo en Bolivia”, posicionando al país como un destino turístico, cultural y gastronómico competitivo, innovador, sostenible y reconocido internacionalmente.